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CROSSFIT TRAS EL CONTAGIO: COMO VOLVÍ A ENTRENAR

Hoy hace exactamente un mes que me desperté con fiebre y dolor de cabeza. Llamé al médico, y tras explicarle los síntomas, se inició el protocolo. Me hicieron una prueba rápida de antígenos y di positivo en COVID-19.

Tuve mucha suerte. Fui de esos afortunados que desarrolló síntomas leves durante varios días seguidos, pero en ningún momento se me consideró un enfermo grave, ni tuve que ser hospitalizado.

Estuve 17 días sin poder salir de casa, y creedme cuando os digo que fue todo un reto. Hay cosas que no te explican cuando das positivo en COVID y tienes que quedarte aislado. Desarrollé depresión y niebla mental, y la obsesión con salir de mi encierro aumentaba día tras día.

Para calmar mi ansiedad, decidí centrarme en planificar mi vuelta a los entrenos (Gracias a Claudio Y Dani por el seguimiento), y de ahí salió esta idea.

PLANIFICAR TU VUELTA AL BOX TRAS EL COVID

Durante las más de dos semanas que estuve encerrado, me centré en comer lo mejor posible. Vigilaba mi alimentación, los horarios, y la cantidad de proteínas e hidratos que consumía. Sabía que mi cuerpo estaba combatiendo un virus, y entendía que tenía que darle toda la energía posible para que pudiese luchar.

También me suplementé con vitamina D y Zinc. Ya he hablado anteriormente en este blog de los beneficios demostrados que unos buenos niveles de vitamina D suponen para superar el Covid-19.

Pero el mayor reto vino cuando volví a pisar el box. Había perdido músculo, y sabía que mi resistencia iba a estar afectada. Así que seguí los siguientes pasos:

  • Movilidad: Antes de plantearme volver a Shaka CrossFit, estuve realizando ejercicios de movilidad y estiramientos desde casa. Después de tantos días pasando de la cama al sofá, quería que mi cuerpo se desperezase de la manera más suave posible.
  • Resistencia: Como he explicado al principio, tuve la suerte de que mis pulmones no se vieron afectados. Aun así, en mi primera clase de CrossFit (Metabolic Partner) bajé considerablemente el ritmo. Durante todo el entreno vigilé meticulosamente mi respiración, y las sensaciones que me trasmitía mi cuerpo.
    Mantuve esta actitud durante la primera semana, para estar seguro de que no tenía ninguna secuela que tuviese que tratar.
  • Fuerza: Como si fuese el primer día, me olvidé de mis RM, y volví a levantar peso como si nunca hubiese hecho CrossFit. Puede parecer que no hace falta bajar mucho el peso durante los entrenamientos, pero esto es un error. El Coronavirus es una enfermedad inflamatoria, por lo que también se pueden ver afectadas las articulaciones.
    Después de un mes ya estoy volviendo a los pesos que levantaba habitualmente, y ha sido gracias a la paciencia.

NO TODAS LAS RECUPERACIONES SON IGUALES

La idea de escribir este post es la de poder ayudarte si te encuentras en la misma posición en la que estaba yo, pero ten muy presente esto:  Recuerda en encontrar tu propio ritmo, y no dejarte llevar por la impaciencia. Cada cuerpo es único, y tiene que llevar su propio ritmo de recuperación.

No dudes en consultar a tus médicos y entrenadores si tienes alguna duda. En Shaka CrossFit queremos ayudarte, y como siempre, Claudio y Dani están más que disponibles para apoyarte.

 

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